Vinos para postres
-
Crema de Alba + Estuche
13,50 €/unidad -
Canasta
Rango de precios: desde 5,10 € hasta 10,00 €/unidad -
Canasta Zero
9,15 €/unidad -
Don Zoilo Pedro Ximenez en Rama
17,90 €/unidad -
Canasta 30 años – VORS
32,50 €/unidad -
Don Guido Pedro Ximenez Solera Especial – VOS
39,90 €/unidad -
Cedro
9,40 €/unidad
Contenido extra
Elegir un vino para el postre puede parecer fácil… hasta que lo pruebas y no encaja. La clave está en el equilibrio: el vino debería ser tan dulce o más que el propio postre.
Los vinos dulces para acompañar tu postre tienen una ventaja clara: intensidad y complejidad. No son simplemente dulces, tienen matices de fruta pasa, miel, café o cacao que los hacen perfectos para acompañar —o incluso sustituir— el postre.
¿Chocolate? Funcionan de maravilla. ¿Tartas o repostería tradicional? También. Incluso solos, en pequeñas cantidades, pueden ser el cierre perfecto. Porque a veces el postre no está en el plato, sino en la copa.
Preguntas frecuentes
Los vinos dulces ideales para postres suelen ser el Pedro Ximénez, los Cream o los Moscatel, porque acompañan muy bien sabores dulces sin quedarse cortos.
Con chocolate, apuesta por un Pedro Ximénez: es dulce, goloso y le va perfecto al cacao, sobre todo si es intenso. Si el postre es más suave o con caramelo, un Cream entra muy bien también.
No tienen por qué ser empalagosos: si están bien equilibrados con acidez, resultan agradables y no saturan.
Lo mejor es servirlos fresquitos, entre 10 y 12 °C, para que se disfruten más y no resulten pesados.
No, ni mucho menos: hay vinos dulces más ligeros y frescos, como un Moscatel, y otros muy intensos y densos, como un Pedro Ximénez. Cambian en dulzor, cuerpo y aromas, así que cada uno encaja mejor con distintos postres.







