
La bodega y
nuestros viñedos
Desde 1877
NUESTRA HISTORIA
Williams & Humbert forma parte de la historia del vino de Jerez y el Brandy desde 1877. Fundada por los británicos Sir Alexander Williams y Arthur Humbert, la bodega nació con una clara vocación internacional, decidida a llevar los vinos y brandis del Marco de Jerez a los mercados de todo el mundo.
La bodega desempeñó un papel clave en la creación de la Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry, contribuyendo a consolidar el prestigio y la proyección internacional de estos vinos únicos.
A comienzos de la década de los 90, la bodega fue adquirida por la familia Medina, una familia profundamente vinculada al mundo bodeguero. Su relación con el sector se remonta a los años sesenta, cuando los hermanos Medina —Ángel, Nicolás, José y Jesús— iniciaron su andadura empresarial en el ámbito del vino y los destilados.


A lo largo de las décadas, el grupo fue creciendo mediante la adquisición de activos, la incorporación de marcas y el establecimiento de acuerdos de colaboración con distintas firmas del sector. La incorporación de Williams & Humbert supuso un paso decisivo en esta trayectoria, integrando una de las grandes bodegas históricas del Marco de Jerez en el proyecto empresarial de la familia.
Hoy, la compañía está gestionada por la segunda generación de la familia Medina, que preserva su legado histórico con una visión abierta al futuro. En 2018, Lucio Co, propietario de Cosco Capital y principal importador de Brandy de Jerez en Filipinas, se incorporó al accionariado como socio estratégico a través del holding de bebidas The Keepers. Esta alianza refuerza una relación comercial con la familia Medina iniciada en 1999 y consolida la proyección internacional de la compañía.
Tradición, respeto por el legado, innovación y diversificación son hoy los pilares que definen la filosofía de Bodegas Williams & Humbert, una casa que sigue trabajando con el mismo espíritu con el que nació hace casi 150 años: elaborar productos de la máxima calidad que expresen la autenticidad y el carácter del Marco de Jerez.
Productos
Williams & Humbert es una de las bodegas con mayor historia y tradición en la elaboración de vinos y brandis de Jerez, protegidos por la Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry, y su actividad se extiende también a destilados y productos del sector de la alimentación, con su línea Medina del Encinar. Su experiencia en la elaboración de vinos de Jerez se refleja en marcas emblemáticas como Canasta, el Fino Pando, la Manzanilla Alegría o Dry Sack, así como en referencias de mayor madurez y complejidad, como la gama Don Zoilo, Dry Sack 15 y los VOS y VORS Don Guido, Jalifa, Canasta 30 y Dos Cortados.


La innovación es una constante en la bodega. Williams & Humbert posee la colección de Añadas más completa y antigua del Marco de Jerez, con vinos que se remontan a 1920, y ha sido pionera en la elaboración de añadas de crianza biológica y ecológica. Este espíritu creativo se refleja también en su línea de destilados, con el Brandy Gran Duque de Alba, la ginebra Cubical, el ron Dos Maderas, los vermús Canasta y Pando, y el licor Crema de Alba. Los spritzs Pando y Dry Sack se han incorporado también al amplio portafolio de la bodega.
Además, la bodega comercializa vinos de otras denominaciones de origen, como Ribera del Duero, Rioja o Rueda, llevando sus productos a más de 70 países en los cinco continentes y obteniendo numerosos reconocimientos nacionales e internacionales.
La Bodega
Las Bodegas Williams & Humbert destacan por la magnitud y singularidad de sus instalaciones. Con más de 50.000 metros cuadrados, albergan 60.000 botas de roble americano donde envejecen vinos de Jerez, brandis y otros destilados. Construida a mediados de los años 70, esta bodega —una de las más grandes de Europa— ha sido declarada Patrimonio Inmueble Andaluz, reflejo del esfuerzo de ingeniería y diseño que representan sus instalaciones.
Situadas en Jerez de la Frontera, capital del Marco y corazón de la región vinícola, este municipio se alza sobre suaves colinas que dominan la campiña de tierras albarizas. Entre la sierra y el Atlántico, la ciudad combina tradición y dinamismo, y en ella el vino y los destilados conviven con señas de identidad tan emblemáticas como el arte flamenco y la cría del caballo. Ubicada en el noroeste de la provincia de Cádiz, esta región privilegiada —enmarcada por los ríos Guadalquivir y Guadalete— concentra la esencia más auténtica del carácter de la Baja Andalucía.


EL VIÑEDO
Williams & Humbert cuenta con viñedos en los pagos de Jerez Superior —Balbaína, Añina y Carrascal—zona vitivinícola referente de calidad en el Marco.
VITICULTURA ECOLÓGICA
La bodega cultiva 23 hectáreas de viñedo ecológico en los pagos de Carrascal y Balbaína, con las variedades Palomino, Pedro Ximénez y Moscatel. En 2015 se comenzó a trabajar con uva ecológica de los pagos de Burujena y Maritata, lo que permitió el lanzamiento del primer Fino ecológico del Marco de Jerez en 2018 y del primer Oloroso ecológico en 2022.


Estos jereces ecológicos son el resultado de un cuidadoso proceso que cumple todos los requisitos de certificación ecológica. Una viticultura que se desarrolla bajo técnicas regladas por la normativa ecológica, con prácticas especiales como podas adecuadas y mejora de la fertilidad del suelo a través de tratamientos que respetan e incluso mejoran el desarrollo de la fauna auxiliar.

PIONEROS EN EL CULTIVO ECOLÓGICO DE PEDRO XIMÉNEZ
En 2017, Williams & Humbert decide apostar por el cultivo de Pedro Ximénez, variedad escasa en el Marco de Jerez, y en 2022 da un paso más, introduciendo el cultivo ecológico de esta uva en sus pagos de Añina y Carrascal.
En la actualidad, la bodega cuenta con un total de 35 hectáreas de Pedro Ximénez en los pagos de Añina y Carrascal, de las cuales 28 son de cultivo convencional y 7 de cultivo ecológico.
Este proyecto ha supuesto el estudio del cultivo ecológico de la variedad Pedro Ximénez y su potencial enológico para elaborar nuevas tipologías de vinos dulces ecológico de calidad en el Marco de Jerez. Vinos menos alcohólicos, con un equilibrio natural entre la acidez y los azúcares residuales, sin necesidad de tener que recurrir a las prácticas de encabezado que se emplean de forma tradicional.
El Pedro Ximénez “Once al Sol” es el resultado de este ambicioso proyecto. Un vino tranquilo, sin fortificar, naturalmente dulce.
