Vermouth
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Vermouth Canasta
9,90 €/unidad
Contenido extra
El vermouth tiene un puntito especial que lo hace diferente a cualquier otro vino: lo principal es que está aromatizado con hierbas, raíces y especias. Esto le da una personalidad muy suya. No hay dos vermú iguales. Algunos tiran más hacia lo cítrico, otros hacia lo especiado o incluso lo amargo, y ahí está parte de su encanto. Es una bebida con historia, muy ligada a la tradición del aperitivo, pero que hoy vuelve con fuerza en planes informales, terrazas y reuniones donde lo importante es disfrutar, es una bebida muy «social».
Más allá de tomarlo solo, el vermut tiene mucho juego. Puedes prepararlo con hielo, una rodaja de naranja, un toque de sifón o incluso darle tu propio giro en casa. Es fácil, tiene muchas opciones y encaja en distintos momentos: antes de comer (el momento estrella), en una comida de picoteo o en esa charla que se alarga sin mirar el reloj. Al final, es de esas bebidas que no necesitan mucho para funcionar: buena compañía, algo para picar y ganas de pasarlo bien.
Preguntas frecuentes
Es un vino aromatizado con hierbas y especias. Un sabor bastante único y el acompañante perfecto para el apertivo.
Los más conocidos son el rojo, el blanco y el seco. El rojo suele ser más intenso y especiado, el blanco más suave y el seco más ligero y amargo.
Se puede tomar solo o con hielo y una rodaja de naranja o limón. Aparte de en cócteles, claro.
El momento clásico es el aperitivo, antes de comer. Perfecto para un tapeo.
Lo ideal es servirlo frío, entre 6 °C y 10 °C.
Combina muy bien con aceitunas, frutos secos, conservas, quesos o tapas.
Depende del tipo. El vermouth rojo suele tener un toque más dulce, mientras que el seco es más amargo.
Claro, es un clásico para muchos cócteles, como el Manhattan o el Negroni.

